La fotografía que he marcado, cada vez que la encuentro -y no son pocas las ocasiones en las que la he buscado desde la primera vez que la vi- me sugiere la misma idea, que me gustaría desarrollar más. Veo en ella a dos genraciones. Representadas, una por las muejres mayores vstidas a la antigua usanza. Y otra, por los jóvenes de aspecto foráneo y una mujer, isleña según parece, joven, de la msma genración que los chcicos y chicas rubios que se cruzan en el camino. En estas dos genraicones se observa tres tipos de indumentaria distinta; y, probablemente tres formas distintas de vivir, de entender el mundo y de estar en él.
La grandeza y la belleza de esta imagen se centra, para mi, no sólo en la buena calidad de la fotografía, como técnica; sino también en la riqueza cultural de lo captado por la cámara. El fotógrafo no sólo fue fotográfo, fue también etnógrafo.